En un mundo perfecto, estudiantes de todas las escuelas, orígenes y grupos de amigos entrarían al grupo de jóvenes cada semana listos para amarse y animarse unos a otros.
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Si eso fuera cierto, los monos podrían volar y los pastores de jóvenes ganarían 100.000 dólares al año.
¿La realidad? La mayoría de los grupos de jóvenes están divididos.
Los estudiantes entran ya separados por:
- Escuelas
- equipos deportivos
- estatus social
- Conflictos pasados
- Grupos de amigos de larga information
Y la mayoría de esos factores están completamente fuera de su management.
Entonces, ¿cómo se crea unidad en un ministerio juvenil dividido?
No lo esperas. Tú lo construyes.
En el plan de estudios y la programación del ministerio juvenil saludable, la unidad no es unintentional: está diseñada como parte de un discipulado intencional.
Aquí hay dos estrategias prácticas que he visto funcionar una y otra vez.
1. Cree una experiencia compartida
La unidad no crece al estar sentados en la misma habitación. Surge de compartir experiencias significativas.
Tome un grupo pequeño de estudiantes desconectados o divididos y llévelos a un ambiente impartial, pero divertido. Elija algo que no hayan hecho antes.
Para los chicos, tal vez sea un evento deportivo: un partido de hockey, un partido de fútbol, algo enérgico y diferente. Para las niñas, tal vez sea contratar a un profesional para que les enseñe algo nuevo e interactivo: cambios de imagen, fotografía, artes creativas.
La clave es esta: elija personas influyentes principales.
Cuando los influencers comparten una experiencia positiva fuera de sus silos sociales habituales, los muros comienzan a caer. Ganan puntos en común. Construyen nuevos chistes internos. Crean memoria compartida.
La experiencia compartida construye una identidad compartida.
2. Sacarlos de su zona de confort
Nada une más rápido a los estudiantes que la incomodidad con un propósito.
Cuando los estudiantes salen juntos de su zona de confort, tienden a unirse. Empiezan a verse unos a otros no como competidores o rivales sociales, sino como compañeros de equipo.
Tómelos:
- Para servir en un refugio para mujeres maltratadas
- Ministrar en un centro de refugiados
- Realizar una campaña de extensión estilo EBV en un complejo de apartamentos
- En un desafiante viaje a la naturaleza o de aventura
Empújelos física, emocional y espiritualmente y luego procesen la experiencia juntos.
Cuando los estudiantes luchan juntos, sirven juntos y crecen juntos, la unidad se forma de forma pure.
La unidad no ocurre por accidente
Una gran parte del liderazgo del ministerio juvenil es gestionar los intangibles:
- Amar
- Estímulo
- Impulso
- Identidad
- Una mentalidad de “podemos hacer cualquier cosa”
No puedes simplemente esperar que esas cosas aparezcan.
Requieren una acción intencional.
Si quieres un grupo juvenil unificado, tienes que diseñar entornos que lo creen.
Cuando lo hace, el enfoque de su ministerio cambia, y también su impacto.
